Muerte de Fernando Alban no fue un suicidio sino una "inmolación"

>También reportan que en su teléfono móvil había vídeos pornográficos

Fernando Alban no se suicidó sino que se "inmoló" con el fin de que su muerte fuera un sacrificio para el bien del país.

Así lo indica una evaluación de su perfil psicológico efectuada por especialistas independientes y a la que tuvo acceso LaTabla.

Su muerte por lo tanto respondería a la pretensión de, como Cristo, convertirse en el "Salvador" de Venezuela y obviamente de su entorno más cercano, incluyendo a su familia.

Su fallecimiento, tal como ocurrió, lo ha hecho realmente un "martir", un destino que lo ubica al mismo nivel que los fundadores del cristianismo.

Debe recordarse que Alban era un ferviente practicante religioso que estaba estrechamente relacionado con los sectores más conservadores de la cúpula católica venezolana y mundial.
Con el Arzobispo de Caracas, el Cardenal Jorge Urosa Savino


Adicionalmente, pese a su activismo religioso, el concejal y dirigente de PJ podría tener una "vida oculta" por la cantidad de vídeos pornográficos localizados por la policía en su teléfono móvil, según la información obtenida por LaTabla. Si bien no se detallaron las características del material la búsqueda se orienta a contenidos de prácticas de pedofilia.

La revelación de la posesión de dicho material en un proceso judicial pondría en severo cuestionamiento su reputación y prestigio entre familiares y allegados, y sería un motivo para evadir tal situación optando por una inmolación.

La investigación adelantada ha precisado que Fernando Alban actuaba como una especie de gestor y facilitador de trámites legales y financieros para algunos componentes de la diligencia católica en el país y para el propio Julio Borges.

Entre esas tareas estaba el pago de colegio de Borges y la cancelación de la matrícula de la universidad dónde supuestamente cursa estudios el dirigente político.

En estas gestiones participa el padre Arturo Sosa, máxima autoridad mundial de la Compañía de Jesús.

En Venezuela ya se han hecho públicos sus estrechos nexos con el arzobispo de Caracas, el Cardenal Jorge Urosa Savino, quien comenzó a abogar por su libertad desde el momento de su aprehensión. Tal comportamiento, incluso por razones prácticas, no es habitual.

Alban también era muy cercano a monseñor Fernando Castro Aguayo, actual obispo de Margarita y hasta agosto de 2015 obispo auxiliar de Caracas.
Con monseñor Fernando Castro Aguayo, del Opus Dei, obispo de Margarita

Castro es miembro de la prelatura del Opus Dei (ordenado en 1984) y ha sido capellán del Liceo Los Arcos (dónde culminó su bachillerato Borges ) y de la Universidad Monteavila, dos de los principales centros de estudios de la congregación ultraconservadora.
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