Ciudad dormitorio, ciudad de excluidos

0) Entender como se estructura y funciona el modelo de dominación en nuestro entorno más inmediato, en lo local, no es sencillo. La clásica división entre propietarios y trabajadores, latifundistas y campesinos, entre dominadores y dominados parece difuminarse, hacerse inasible en la medida que nos acercamos a nuestra realidad concreta. Especialmente porque esas relaciones de dominación se desarrollan en un ambiente de cercanía familiar, social y afectiva. Esos factores enmascaran, ocultan, disimulan la exclusión que generan estas relaciones y nos impiden identificarlas para asi poder actuar y eliminarlas.



1) El modelo urbano que se nos impuso es el de la llamada "Ciudad dormitorio", es decir un espacio donde nuestra principal actividad literalmente es dormir. (Si bien la referencia concreta es San Antonio de Los Altos, esto es aplicable al modelo de ocupación terrotorial en todas la grandes y medianas ciudades de Venezuela). El resto de las actividades vitales las realizamos en la "Gran Ciudad" en torno a la que se conforma la "ciudad dormitorio". Este modelo de urbanización se origina en el "uso y comercialización de la tierra urbana". La "Gran Ciudad" desaloja a los habitantes para aprovechar los espacios con mejores servicios para el comercio y la industria. La vivienda desaparece como uso fundamental y se imponen la lógica capitalista de rentabilidad del suelo. En contrapartida ese uso de vivienda se desplaza hacia los alrededores de la ciudad. La tierra aledaña cobra valor para uso de vivienda en desmedro de los usos tradicionales menos rentables como la agricultura.

2) Asi resulta que la "ciudad dormitorio" es el espacio de los marginados de la ciudad, de los que no pudimos adquirir vivienda en Caracas. Es decir por origen, esencialmente somos excluidos. No estamos en San Antonio porque queramos, por libre elección, porque nos guste el clima o ver las montañas (aunque ciertamente nos haya terminado por gustar). Estamos aquí porque no encontramos espacio con vista a El Avila, porque cualquier apartamento similar en Caracas cuesta dos o tres veces mas. Somos, por tanto, la "ciudad de los excluidos".

3) El modelo urbanístico apunta en dos direcciones opuestas que se complementan: uno, expulsar a la gente y eliminar los usos de vivienda en la ciudad para abrirle paso a usos mas rentables en la lógica del capital, (esto lo hacen a través de desalojos abiertos, compras compulsivas y especialmente deterioro urbanístico de la ciudad), y dos, asegurar mano de obra (profesional, técnica y especializada) en áreas cercanas con condiciones de vida que, aunque degradadas, sean medianamente aceptables.

4) Pero el modelo no seria viable sino se oculta su origen y sus consecuencias. El concepto de "ciudad dormitorio" desde una perspectiva "ideológica" (en el sentido de falsa conciencia o mecanismo de dominación simbólico) apunta a esconder la dominación y la exclusión. Para ello se manejan al menos dos elementos "ideológicos" fundamentales como son la noción de "clase media" (diferenciada profundamente de los sectores populares, "los pobres", los niches, los "tuki") y la de "calidad de vida”. Así vivir en San Antonio termina siendo prestigioso, exclusivo. Te hace distinto, te hace mejor. "El territorio del buen vivir" es el lema de la Alcaldía, y antes hablaban del "Municipio Modelo" o algo asi. Si no nos planteamos romper y descubrir esa estructura simbólica de la dominación, sino le mostramos a esa gente que no son "clase media" sino unos simples trabajadores mejor capacitados pero por esa razón aún mas explotados y si no hacemos evidente que no puede ser "calidad de vida" perder de 4 a 6 horas diarias en el transito, jamás se podrá transmitir y fortalecer la propuesta del "socialismo bolivariano" o de cualquier alternativa al modelo del capital. Y peor aun, es posible que este modelo con su "superestructura" ideológica se fortalezca como referente simbólico para otras regiones metropolitanas del país.

5) Hay al menos tres grandes fuentes de exclusión (y por lo tanto de excluidos) que pudieran identificarse:
a) Las dificultades de transporte y vialidad son las que generan la mayor exclusión. Los habitantes de la "ciudad dormitorio" deben salir a su trabajo antes de las 5 a.m. y regresar después de la 9 p.m. Aparte del deterioro que eso genera en las condiciones de vida, la confiscación del tiempo libre (el tiempo en las colas) les niega por ese hecho la posibilidad de participar en términos políticos y ciudadanos en las decisiones de la ciudad. ¿Como participa alguien en una asamblea que se realice a la 7 de la noche? Son los ciudadanos invisibles, los que no cuentan, los que nadie conoce. Los que no pueden ir a una manifestación, los que muchas veces ni siquiera pueden hacer gestiones de reclamos.
b) Una gestión urbana que frena el crecimiento y qua provoca informalidad y precariedad en el uso del espacio, especialmente en materia de vivienda. De allí surgen los excluidos por no tener vivienda u ocuparlas en forma precaria e inestable. Gente que vive en anexos y/o habitaciones, con contratos de alquiler inestables y sin perspectivas legales y financieras de poder adquirir una vivienda convencional. Mucha de esa gente finalmente ha terminada expulsada del municipio ante los elevados costos de los alquileres, y repiten en algún modo el ciclo que da origen a la ciudad dormitorio. Esta gestión urbana se origina en el mecanismo de dominación ideológica que pretende enmascarar la exclusión: uno, somos el territorio del buen vivir porque controlamos las nuevas construcciones (especialmente si son feas y de gente pobre, esos son acusados de invasores), porque cuidamos los pajaritos y los arbolitos (aunque mandemos la mierda a La Mariposa por falta de un sistema de aguas servidas), y dos, por otro lado en la especulación inmobiliaria que por la vía de precios muy altos hacen imposible el desarrollo de nuevas unidades de vivienda qua no dependan de un promotor inmobiliario.
c) El modelo de la ciudad dormitorio frena el desarrollo de las fuerzas productivas. La oferta de bienes y servicios es precaria en la medida en que la demanda es atendida por la gran ciudad. Muchos hasta el “mercado” semanal lo compran en Caracas. Eso hace inviable un mercado laboral con salarios aceptables. Por lo tanto las actividades de comercio y servicio en su mayoría solo pueden absorber personal con expectativas de ingreso muy bajas, y las industriales generan empleos dirigidos fundamentalmente a obreros no calificados o de muy baja calificación. Esto hace que los trabajadores en el municipio no sean sus propios habitantes sino aquellos que provienen de Carrizal y Los Teques. Y aquellos pocos que si viven aquí, lo hacen en forma precaria en habitaciones y anexos como lo indicamos en el punto anterior. Esa fuerza laboral es vista como ajena y generalmente es agredida por las autoridades y hasta por la misma gente.

6) En lo local construir el socialismo es acabar con la exclusión. El Proyecto Nacional Simón Bolívar señala expresamente los lineamientos de la nueva estructura socio-territorial entre los que destacan:
A) “Promover la ciudad compacta, concentrada, articulada y autosustentable basada en un patrón de alta densidad y baja altura, diseñada a partir de espacios públicos generadores de ciudadanía con accesibilidad para todos donde la estructura urbana se base en sistemas de transporte público masivo electrificados."
B) "Incrementar la eficiencia de nuestras ciudades mediante el consumo racional de energía, creando metabolismo circular (incrementar el reciclaje, recuperación y reutilización de los desechos sólidos asi coma su tratamiento y logrando un crecimiento urbano continuo, eliminando los desarrollos urbanísticos discontinuos, instaurar el impuesto por mejoras derivado de la infraestructura primaria asi como impuesto predial destinado a activar la edificación de los terrenos vacíos dentro de los centros poblados."
Por lo tanto, partiendo de los elementos que generan la exclusión en nuestra ciudad, podríamos definir las líneas maestras de una propuesta de gestión urbana que trascendiendo incluso la coyuntura electoral, se constituya en el plan do acción política local del PSUV para el impulso del Proyecto Nacional Simón Bolívar
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7) Solo como esbozo puntualizamos:
a) Modelo de transporte público masivo, con vehículos de alta ocupación (más de 50 puestos), horarios preestablecidos, canales preferenciales e integrado a las demás modalidades de transporte público masivo metropolitano. Este modelo implicaría la promoción y formación de una empresa mixta de propiedad social directa, con participación accionaria de los usuarios, consejos comunales, pequeños y medianos inversionistas, gobierno municipal (particularmente con infraestructura urbana para paradas y estacionamientos) y gobierno nacional bien sea como titular de acciones o con préstamos a través de Fontur.
b) Modelo de gestión urbanística que asegure el crecimiento equilibrado de la ciudad y que garantice la eliminación de "los desarrollos urbanísticos discontinuos". Este crecimiento equilibrado que promueva y permita pequeños desarrollos multifamiliares de bajo impacto permitiría reducir la precariedad y la informalidad de nuevas edificaciones para vivienda y sería el mecanismo alternativo a los desarrollos multifamiliares y comerciales de grandes proporciones promovidos por el gran capital inmobiliario. Simultáneamente una ciudad compacta y concentrada garantiza servicios públicos de mejor calidad y de menor costo.
c) Potenciar el desarrollo de las fuerzas productivas del municipio. Ninguna ciudad puede crecer armónicamente si sus fuerzas productivas y sus consumidores son "confiscados" por otra ciudad. En la medida en que se reduzca la exclusión originada por las dificultades en el transporte aumentará la demanda en el municipio y eso impulsaría el desarrollo del sector de servicios y comercio. El crecimiento armónico de la ciudad también impactaría favorablemente en el consumo. Y finalmente, en el mismo aspecto de ordenación urbanística se debe eliminar la informalidad y la "temporalidad" en materia de permisos para las actividades productivas y que se han constituido en una fuente de corrupción y en un freno al crecimiento productivo, afectando especialmente a los pequeños productores de bienes y servicios.

Post Scriptum
A) Dominados y dominadores: a quien enfrentamos en lo concreto?. Una primera discusión con Alejandro Messuti nos permitió avanzar en la identificación concreta de dominadores, dominados y de las acciones específicas (actos de provocación, los llamamos) que obliguen a los primeros a quitarse las mascaras.
1.- En el tema del transporte las cosas parecen ser muy evidentes. Quienes manejan el transporte (inversionistas que poseen decenas de autobusetes y que se hacen llamar trabajadores del transporte) constituyen el sector de la economía más poderoso de la ciudad, y han estructurado un modelo de servicio ineficiente y de baja calidad, todo ello en alianza perfecta con la dirección política local. Del otro lado, como dominados, estamos los usuarios quienes debemos pagar las consecuencias de las ineficiencias tanto en tiempo como en dinero. Plantear un modelo de transporte eficiente, masivo y fundamentalmente orientado al usuario (y controlado por estos) seria un catalizador de la confrontación y obligaría a los políticos aliados (y beneficiarios financieros) de los transportistas a salir en su defensa y por tanto a quitarse la máscara.
2) El mito del San Antonio bucólico y con nuevas construcciones congeladas solo ha servido para beneficiar a los propietarios de las mejores tierras urbanas y a los grandes promotores inmobiliarios. Mientras que a los pequeños propietarios les ha impedido desarrollar sus terrenos en forma legal y armónica. Como consecuencia de ello tenemos un inmenso sector de la población viviendo precariamente en anexos y habitaciones, convirtiéndolos en excluidos, dominados. El planteamiento seria promover el desarrollo de proyectos multifamiliares pequeños (no mas de seis unidades de vivienda), a través de mecanismos colectivos (cooperativas, asociaciones civiles, etc) y con infraestructura que reduzca el impacto ambiental (reciclaje de aguas grises, tratamiento de aguas negras) y en alianza con los pequeños propietarios de terrenos. Ante esa propuesta los defensores de los grandes propietarios o de los potenciales promotores inmobiliarios van a saltar a defender sus intereses y terminaran atacando a las mayorías.
3) El capitalismo es inevitablemente ineficiente y el mayor freno de las fuerzas productivas, todo ello con el fin de mantener la concentración de la producción en manos de unos pocos. Una herramienta eficaz para eso es la ordenación urbanística y el otorgamiento de los permisos. Lo cierto es San Antonio es una de la ciudades donde resulta mas difícil convertirse en productor de bienes y servicios en forma legal. En este punto no logramos aun identificar una propuesta provocadora. Pero podría ser, por ejemplo, la promoción de un sistema de mercados temporales de servicios (tres o cuatro días a la semana) que permita la incorporación a la producción de ciudadanos con capacidad de trabajo pero sin el capital para hacerlo convencionalmente.

B) Servicios públicos, trabajadores y usuarios. La prestación de servicios, a diferencia de un bien, no se produce desvinculada de su transferencia al consumidor final. Es decir el acto de producir un servicio implica de por si que inmediatamente alguien esta recibiendo, adquiriendo ese servicio. Por lo tanto el usuario del servicio adquiere un papel esencial en el proceso de producción: sin usuario no hay servicio.
Por su parte los servicios públicos específicamente se diferencian de otros servicios en que tienen un carácter colectivo. Es decir se ofrecen para que sean utilizados por el colectivo, por todos. Es excepcional que alguien no tenga acceso a los servicios públicos, aunque sea en forma precaria, ya que su carencia absoluta afectaría la vida de toda la sociedad. Asimismo los servicios públicos por su naturaleza se prestan con recursos que son finitos, limitados. Por ejemplo, no se podría colocar en una calle tantas tuberías de agua como empresas deseen prestar el servicio. Es decir, son monopolios naturales o al menos con ofertas limitadas.
Por estas razones deben ser regulados por la sociedad a través del Estado, en lo que respecta a su calidad, cobertura y tarifas. Eso es lo “normal” en una sociedad capitalista, donde el Estado se apropia de la representación de los ciudadanos.
Pero en una propuesta socialista, y entendiendo que los servicios solo se producen con la intervención del usuario, el modelo debería incluir abiertamente a los usuarios. El objeto del servicio es satisfacer las necesidades de la sociedad, por lo que sería absurdo pensar en una estructura de prestación de servicios donde no se incorporen orgánicamente a los usuarios. En concreto se trata de promover una empresa de transporte con propiedad formal y control efectivo por parte de los usuarios, los trabajadores y los órganos de gobierno nacional, regional, municipal y comunal.
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