Agricultor

En la planilla la funcionaria colocó “Agricultor” en la casilla de “Ocupacion”. Ni me lo preguntó, y mejor porque no habria sabido que responderle.


Ahora siento que tenerlo registrado en un formulario oficial como que me obliga a ser Agricultor. Y lo peor es me gusta la idea. Se siente bien.


Fue el martes en la oficina del INTI (Instituto Nacional de Tierras) en Caucagua. Alli solicite una Carta Agraria sobre un lote de terreno de casi 2 hectáreas, ubicado en el Municipio Brion del Estado Miranda. Se trata de varias parcelas contiguas ubicadas en uno de los centenares de parcelamientos para vivienda vacacional “desarrollados” en Barlovento en los últimos 30 años.


Muy brevemente comento que estos “parcelamientos” se hicieron con el fin de que los latifundistas locales pudieran vender sus tierras rurales (que nunca usaron con fines agropecuarios), y de paso obtuvieran fabulosas ganancias al convertirlas en terrenos "urbanos". Y se las vendieron con planos y maquetas bien bonitas a un montón de pequeñoburgueses (pobres la mayoria, pero con mentalidad de “clase media”) que no tenían ni idea de lo que costaba en dinero y esfuerzo hacer una casita vacacional en esos montes.


Hoy en día son tierras ociosas en dos sentidos: uno, por las dimensiones de los lotes vendidos (no mas de 1 mil o 2 mil metros cuadrados) es inviable cualquier uso agroproductivo y dos, por su alto costo (son tierras compradas para “engorde”) es imposible financieramente usarlas en proyectos de vivienda permanente para los habitantes locales.


Contradictoriamente el Estado (en complicidad con los latifundistas y “urbanizadores”) las dotó de servicios de agua, electricidad y vialidad.


Entretanto, hasta la yuca que se consume en Higuerote o Río Chico la llevan desde el Mercado de Coche y la venden al doble de lo que cuesta en Catia. Por eso aparece la idea de darle uso a esos terrenos y aprovechar las ventajas de tener agua, electricidad y vías de acceso en excelentes condiciones.


Obviamente uno se queda como con la idea de que los beneficios legales derivados de la Ley de Tierras no son para gente como uno. Pero al revisar el texto te encuentras con que “Son sujetos beneficiarios del régimen establecido en este Decreto Ley, todos los venezolanos y venezolanas que hayan optado por el trabajo rural...”


A diferencia de la antigua Ley de Reforna Agraria, que limitaba el caracter de “sujeto de la Reforma Agraria” a los “campesinos, pescadores y comunidades indigenas”, la actual ley es mas inclusiva y solo coloca como condición la simple decisión de dedicarse al trabajo rural.


Y parece que bastante gente se lo ha tomado en serio. El día de mi visita a la Oficina de Tierras, 50 personas realizaron solicitudes de cartas agrarias, que es la figura que ampara el trabajo agrario y el uso de la tierra, independientemente de quien sea el propietario.


Solo en la mañana de ese martes fueron atendidas unas 70 personas, tanto en lo referente a solicitudes de cartas agrarias, que es el primer paso, como otras diligencias relacionadas de quienes ya llevan el proceso adelantado.


Un balance de lo bueno y que me gustó sería: a) muchos de los solicitantes son jóvenes, bastante por debajo de los 30 años, b) otros tantos son mujeres, incluyendo jóvenes que bordean los 20, c) se ve gente que no es el clásico campesino, hay gente de ciudad haciendo solicitudes, d) el trato y la atención del personal es bastante buena, hacen su mejor esfuerzo, e) hay mucho énfasis en impedir actos de corrupción (parece que hasta hace poco era bastante grave la situación, hasta el portero cobraba).


Asimismo hay otro aspecto esencial en el que están haciendo hincapie: la definición inequívoca de los linderos usando coordenadas UTM. En este momento toda carta agraria se otorga indicando la ubicación en forma georreferencial con el empleo de GPS. De esa manera se evitan conflictos derivados de que hayan áreas de trabajo solapadas.


Pero asi como esto me gustó vale la pena mencionar lo que está mal. En primer lugar la lentitud en el proceso de otorgamiento de las cartas agrarias. Ese dia al menos unas 15 personas se acercaron para preguntar si su carta agraria había sido emitida: ninguna tuvo suerte. Adicionalmente el acceso a la información es muy precario y da la impresión de que no hay un archivo o registro único.


El punto de tranca es la llamada inspección, que es realizada por personal técnico del Inti. Mientras eso no se haga el proceso se detiene. En este momento estan incorporando a algunos consejos comunales para realizarla, pero antes deben ser entrenados los voceros de tierras.


Y obviamente el punto mas cuestionable es la absoluta ausencia de liderazgo y orientación política por parte del PSUV y de otras organizaciones revolucionarias en el sector agrario. Si las organizaciones políticas de la Revolución (que no es el aparato burocrático de gobierno) no asumen la conducción de estos procesos, será imposible modificar la estructura de propiedad y de producción en el campo.


Simplemente, como ocurrió con la Reforma Agraria, las tierras y la infraestructura productiva volverá a manos de latifundistas y de financiadores de cosechas. Y adicionalmente se reproducirá y se mantendrá el modelo de un sector agrario improductivo e ineficiente, como históricamente ha sido.


Por ahora ya comencé a limpiar la parcela, tengo una desmalezadora de 52 cc. y 100 matas de limón que vamos a sembrar el próximo sábado. Y ya veremos cual va a ser la pelea que tendré que dar. Lo que si es seguro es que el asunto se siente bien.



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