El caso de Alejandro Márquez: ¿sicario paramilitar o jugador de airsoft? (FOTOS)

Alejandro Marquez, el hombre que falleció el domingo por un traumatismo craneal, era parte de un grupo de aficionados a las armas y entrenamiento en operaciones especiales y practicaba un deporte conocido como airsoft, según una revisión de los perfiles públicos de redes sociales de sus allegados.



Márquez fue señalado la noche del lunes por el diputado Diosdado Cabello de formar parte de un grupo de sicarios y atribuyó su muerte a sus propios compañeros.

Entre estos nombró a Osman Moya, Reinaldo Daza, Manuel Medina, Gabriel Villegas y Luis Fabian Medina.

El airsoft es un juego y deporte de estrategia basado en la simulación militar. Se trata de un juego de guerra usando réplicas dea rmas de fuego (las cuales disparan pequeñas bolas de PLGA o biodegradables de 6 u 8 mm de diámetro) en escenarios de juego similares a los de una guerra real, con equipamiento similar al militar, según Wikipedia.

Los participantes de airsoft organizan sus reuniones en campos de batalla dedicados al airsoft que suelen estar acondicionados con elementos como muros, búnkers, trincheras, edificios, torres, tanques, helicópteros y otras edificaciones similares para ofrecer un realismo que se asemeje a los entornos de guerras reales, precisa la enciclopedia.

En los perfiles sociales de algunos de los nombrados por Cabello se pueden observar fotografías muy realistas de lo que parecen ser actividades de entrenamiento militar.

Asimismo destaca la participación e interés en grupos de egresados de las escuelas militares del país.
Ese es el caso del propio Márquez quien aparece como miembro del grupo de la Promoción 1989 "Luis Daniel Daniels" de la Escuela Naval de Venezuela.
Sin embargo ninguno de los nombrados es egresado de algún centro de enseñanza militar.

Llama la atención que todos los componentes del grupo expresan abiertamente su posición política opositora.
Sin duda la investigación que deben haber iniciado los organismos de seguridad del Estado deberán determinar la naturaleza de las actividades de entrenamiento de Alejandro Márquez y sus amigos.

En todo caso el solo adiestramiento paramilitar no parece nada inocente. con el agravante que la vigente Ley de Control de Armas y Municiones no contempla autorizaciones para el tipo de armas usadas en estas prácticas.











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