Alto Comisionado de DDHH de la ONU integra con Diego Arria consejo consultivo de universidad estadounidense

Por Víctor Hugo Majano
Esta investigación y una versión más breve de este reportaje se hicieron inicialmente para el diario Ciudad Caracas

El actual Alto Comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, el príncipe jordano Zeid Ra'ad Al Hussein, mantiene estrechas relaciones con Diego Arria, un dirigente opositor fugitivo y exembajador de Venezuela en la ONU, ya que ambos han integrado el consejo de asesores (International Advisory Board) del International Center for Ethics, Justice and Public Life de la Universidad Brandeis, una casa de estudios ubicada en Massachusetts (EE.UU.) y financiada por fundaciones de origen judío y calificadas como sionistas.

Asimismo Al Hussein fue oficial de asuntos políticos en la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR), en la ex Yugoslavia, de febrero de 1994 a febrero de 1996 mientras que Arria encabezó la misión del Consejo de Seguridad de la ONU durante la misma confrontación.



Ambos han participado posteriormente en foros internacionales refiriendo sus experiencias en el conflicto, y en 2005 actuaron como panelistas en una mesa de debate con motivo del décimo aniversario de la masacre de Srebrenica. En la actividad también intervino la académica estadounidense Samantha Power, actual embajadora de su país en Naciones Unidas, quien ha expresado posturas contra Venezuela.

Estos nexos podrían explicar los reiterados señalamientos del funcionario de la diplomacia multilateral, sobre un supuesto "deterioro de la situación de los derechos humanos en Venezuela, particularmente las duras respuestas del Gobierno a las críticas y a expresiones pacíficas de discrepancia", tal como afirmó el jueves pasado desde Ginebra.

Un príncipe en la ONU

Zeid Ra'ad Al Hussein es miembro de la dinastía hachemita que gobierna Jordania. Nació en Amman en 1964 y es hijo del príncipe Ra'ad bin Zeid, primo de los monarcas jordanos (además de miembro de las casas reales de Irak y Siria) y de la sueca Margaretha Inga Elisabeth Lind.

Su educación, como la de su padre, transcurrió en Gran Bretaña, donde fue alumno de Reed's School, un colegio con estrechos lazos con la realeza de ese país y patrocinado actualmente por la Reina Isabel II, quien la ha visitado en 2007 y 2014. 

Luego cursó estudios de administración en la estadounidense Universidad John Hopkins, y posteriormente un Ph.D en Christ's College, Cambridge, Gran Bretaña, en 1993.

En 1989 asumió funciones de oficial de la Policía del Desierto (sucesora de la colonial Legión Árabe), en Jordania.

En 1994 se integró a la fuerza de la ONU que intervenía en el conflicto de la ex Yugoeslavia, con lo que inició una prolongada carrera en la diplomacia multilateral y en la de su propio país. 

Fue representante de Jordania en la ONU desde 1996, primero como adjunto, y embajador de su país en EEUU, entre 2007 y 2010. Luego volvió a la ONU.

Durante esos años tuvo una destacada actuación en la conformación de las instancias de justicia penal internacional que tuvieron a su cargo las sanciones a los responsables de crímenes de lesa humanidad en Serbia, Congo y Liberia.


Finalmente en enero de 2014 fue nombrado presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y en junio de ese mismo año el Secretario General, Ban Ki-Moon, lo postuló para reemplazar a la sudafricana Navi PIllay, como Alto Comisionado de Derechos Humanos de la organización, y ratificado por los 193 estados miembros.


Un gestor de la burguesía latinoamericana

Diego Arria Salicetti, es un economista venezolano nacido en 1938 y que a lo largo de su vida ha actuado como un articulador entre sectores de la burguesía latinoamericana e instancias políticas locales e internacionales.

Estrechamente vinculado con grupos económicos Arria llegó a ser presidente de la estatal Corporación Hotelería y Turismo, en 1969, cuando el social cristiano Rafael Caldera fue presidente la primera vez. 

Luego sería gobernador del extinto Distrito Federal (capital) y fundador del ministerio de Información y Turismo durante el primer gobierno del socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, entre 1974 y 1978.

Con cierto capital político y apoyo económico se postuló como candidato a la Presidencia de la República en 1978, en las cuales obtuvo cerca del 2% de los votos.

Posteriormente, en los años 80, Arria impulsó dos proyectos empresariales destacados como la fundación de El Diario de Caracas (que terminaría en manos del Grupo 1BC propietaria del canal televisivo RCTV) y la introducción de la telefonía celular a través de la empresa Telcel, cuyo principal accionista sería Oswaldo Cisneros Fajardo, primo del jefe del grupo Cisneros, Gustavo Cisneros Rendiles. 

También se puede ubicar a Arria en 1988 participando en una reunión con el presidente George Bush, padre, como parte del grupo Columbus, de “hombres de negocios” de América Latina, donde discutieron estrategias para el libre comercio, como antesala de lo que la propuesta fallida del ALCA.

La fórmula Arria 

En 1989, con el regreso al poder de Carlos Andrés Pérez, Arria es designado embajador de Venezuela en la ONU. Allí se convirtió en 1992 en presidente del Consejo de Seguridad y le correspondió participar en una misión de ese organismo en el conflicto de la ex Yugoeslavia.

En ese escenario conoció y compartió con el príncipe jordano que actuaba como oficial político de las Fuerzas de Protección de la ONU, las mismas que no pudieron evitar la masacre de Srebrenica (que costó la vida a unos 8 mil hombres musulmanes) en julio de 1995, luego de que el propio organismo declarara como segura la ciudad.

Ese nexo entre Arria y Zeid se ve ratificado en el tiempo toda vez que ambos se convierten en funcionarios de la ONU en torno al mismo tema de las sanciones penales internacionales para los responsables de los crímenes de guerra en la extinta federación de Estados europeos. 

El venezolano terminó como en asesor especial del secretario general de la ONU, el ghanés Kofi Annan, que ocupó el cargo entre 1997 y 2006.

En 2005, con motivo del décimo aniversario de Srebrenica, Arria y Zeid fueron los panelistas estelares de un debate organizado por el departamento de Operaciones de Paz, en el auditorio Dag Hammarskjöld, en Nueva York, entre 12:30 y 2:00 pm del 7 de julio. 

También los acompañó la actual embajadora de EE.UU. en la ONU, Samantha Power, quien en 1995 fue reportera para New Republic en Bosnia.

Ella en 2002 ganaría el Premio Pulitzer por "A Problem from Hell”: America and the Age of Genocide, una sustentada defensa del intervencionismo de los Estados Unidos en conflictos de otras naciones, alegando razones morales.

Posteriormente, hace menos de dos años, se encuentra a Arria y a Zeid sentados en la International Advisory Board (un grupo de consultores internacionales) del The International Center for Ethics, Justice and Public Life de la Universidad de Brandeis.

Arria aparece en fotos, notas y publicaciones del centro a lo largo de varios años. Mientras que Zeid figura en notas y en comunicaciones a nombre del grupo de consultores al menos en 2013 y 2014. De hecho, su designación como Alto Comisionado de DDHH es saludado efusivamente y con foto en la página web.


Se trata de un centro de pensamiento en políticas públicas que pertenece a una universidad localizada en el estado de Massachusetts, muy cerca de Boston, y que es creación de grupos de influencia judíos y en algunos casos señalados como sionistas.

Su principal impulsor fue el rabino Israel Goldstein, abierto partidario del sionismo.

Y el propio Centro fue creado gracias a una generosa donación de Abraham Feinberg, un influyente lobbista que fue pieza fundamental en la búsqueda de fondos para dotar de armas, incluyendo la bomba atómica, al estado de Israel, según documentos del FBI revelados gracias al Freedom of Information Act.

Otros financistas actuales son David Berg Foundation (establecida por un abogado y empresario inmobiliario judío), Coca-Cola Foundation y Ford Foundation.


Lo que ha dicho el comisionado sobre Venezuela

En octubre pasado el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, recibió en Ginebra (Suiza) a la empresaria Lilian Tintori, esposa del dirigente de extrema derecha, Leopoldo López, enjuiciado por promover los hechos de violencia iniciados en febrero de 2014. Dos días después hizo publica una declaración en la que calificaba como arbitraria la detención de López. Asimismo, en un tono que justificaba las actuaciones delictivas, afirmaba que "esta situación sólo exacerba la tensión en el país". Y concluía exhortando a las autoridades venezolanas “liberar inmediatamente a los señores López y (Daniel) Ceballos”.


El jueves pasado , al presentar el informe anual de su oficina, volvió a levantar las acusaciones contra el gobierno venezolano y expresó su preocupación “por el deterioro de la situación de los derechos humanos (...), particularmente las duras respuestas (...) a las críticas y a expresiones pacíficas de discrepancia”.



Lo que no dice Don Diego

El antiguo embajador (“former ambassador”) de Venezuela en la ONU, Diego Arria oculta deliberadamente de sus perfiles nacionales los cargos y situaciones que puedan ser fuente de cuestionamiento en su país natal.

No dice que en 1988 participó en una reunión con el presidente George Bush, padre, como parte del grupo Columbus, de “hombres de negocios” de América Latina, donde discutieron estrategias para el libre comercio, como antesala del ALCA.

Tampoco que hasta el año pasado formó parte de la directiva del Instituto de Las Américas, en La Jolla, California, y que pretende ser rector de la política energética regional.

Mucho menos que también fue parte de los 100 selectos miembros de Dialógo Interamericano, una multinacional de lo que podría llamarse el Estado Global del Capital.

Y algo que seguro nunca va a decir es que su matrimonio con María Eugenia Maury, la modelo que estuvo casada con Gilberto Correa, se acabó hace varios años y que el penthouse de Nueva York ya fue vendido por casi 6 millones de dólares.
Publicar un comentario