Nestle celebra en Venezuela y Antonio pasa hambre por falta de leche


Antonio tiene 10 meses y desde que nació consume alimentos #Nestle. No es que sea un nestleadicto pero a pesar de haber disfrutado de la teta de su mamá hay productos que eventualmente ha debido usar.
Por ejemplo, el día que nació el pediatra "sugirió" tener disponible leche Nan por si no lograba la mejor técnica al mamar. 
Su papá salió corriendo a buscar la fórmula mágica de origen suizo y su mamá estaba convencida de que Antonio sólo habia chupado una goticas de su teta. Pese a la insistencia de ambos padres esa primera noche el bebé no cayó en el nido Nestlé gracias a la resistencia de un veterano enfermero cubano de guardia.
La contención no funcionó más de uno o dos días pues los requerimientos de Antonio parecían superar los volúmenes de leche que producía su madre. Y así entre teta y leche #Nestlé no más de tres veces al día el bebé fue adentrándose en la vida.
Más tarde sus padres insistieron en la "lactancia materna exclusiva" pero Antonio lloraba y lloraba. No parecía saciarse con la teta, por lo que un pediatra viejo (de edad y de formación) les dijo que estaban matando de hambre a ese muchacho.


Mandó a reiniciar el uso de #Nan con lo que condenó a Antonio a ser esclavo de la transnacional. Por lo menos ese pediatra recomendó comenzar a darle comida y eso permitió mantener en no más de dos veces al día la droga láctea fuertemente azucarada.
En todo caso la lata de 400 gramos se conseguía sin mayores complicaciones al menos durante los primeros meses del año. Eso si, el precio fue subiendo desde menos de 60 bolívares hasta bordear los 80. Por fortuna la incorporación de comida convencional y la teta permitían que la latica le durara una semana o más.
En algún momento entre mayo y junio, ante una incipiente escasez, el papá de Antonio intentó cambiar a otra leche, Nutrilón, de manufactura argentina. Así intentaba escapar de las garras de #Nestlé. Sin embargo el cachorro humano la rechazaba por el sabor y cuando la ingería comenzaba a tener reflujos. Fue imperativo volver a Nan.
Con el paso de los meses y el crecimiento del bebe los padres comenzaron a desechar la fórmula de alto costo e incorporaron la Prebio comercializada con la marca Canprolac, propiedad nuevamente de #Nestle. Una lata de 900 gramos costaba lo mismo que el pote de 400 gramos de Nan.
Antonio la toleró sin problemas y además sólo la consumía dos veces al día. Por suerte, además, nunca usó alimentos como Nestum y similares sino que su mamá le preparaba con arroz sus teteros.

Sin embargo a las pocas semanas la leche Prebio también fue subiendo de precio y luego simplemente desapareció.
Ya más grande, los papas del cachorro le comenzaron a dar leche completa, tanto de las marcas elaboradas por #Nestle, como La Campesina, o sino las distribuidas por Mercal. Obviamente luego de prolongadas colas en los mercados callejeros o tras alguna rebatiña en los supermercados.
Sin embargo ya hace una semana que la última bolsa de leche completa se acabó. Antonio está sin leche.
Para sustituir la leche #Nestlé Antonio debe usar yogurt tambien de #Nestlé. Lo curioso es que el yogurt si se consegue pese a la supuesta escasez de leche, que es la materia prima del yogurt.
El yogurt en su envase de un litro cuesta tanto como un pote de leche de 900 gramos, pero Antonio se lo toma en un día.
#Nestlé prefiere producir yogurt porque su precio es mayor y  como toda empresa capitalista busca mas ganancias y no le importa que Antonio y millones de niños venezolanos pasen hambre. 
Además entre ayer y hoy los padres de Antonio han notado alguna leve erupción que, en principio, han atribuido al consumo excepcional del derivado de la leche. 
#Nestlé no ha perdido su capacidad para producir la misma cantidad de leche de hace unos seis meses y la población no ha crecido tanto desde abril o mayo como para causar una escasez tan grande o casi absoluta.
El pasado jueves, en un ambiente de fiesta, #Nestlé Venezuela abrió una ampliación de su principal planta destinada a la producción de alimentos para niños. Dicen que invirtieron 650 millones de bolívares y que duplicarán la producción.
El gobierno venezolano le ha expresado su apoyo a la iniciativa de la transnacional de origen suizo.
Es imposible no ser suspicaz y preguntarse por que esto ocurre justo en medio de una situación de escasez que el propio gobierno define como #guerraeconómica.  
¿Por que no se reimpulsa la producción de lácteos desde empresas de propiedad social o pública? ¿Que ocurre con Lácteos #LosAndes?
¿Por que, si se trata de potenciar las fuerzas productivas, no se observa el mismo respaldo hacia otras empresas del sector?
Mientras tanto Antonio y otros muchos niños, tienen hambre.
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