Caracas en calma este jueves tras violencia opositora que deja tres muertos y 9 heridos

Caracas, la capital venezolana, amaneció este jueves con absoluta tranquilidad tras los hechos de violencia ocurridos al final de una marcha de grupos de oposición que dejaron destrozos en edificios públicos y privados y en estaciones del Metro, una decena de vehículos incendiados y tres victimas fatales, según informaron las autoridades.

Aunque se registró cierto ausentismo laboral las actividades se vienen desarrollando con cierta normalidad y se ha desarrollado un operativo de seguridad que incluye el despliegue de unidade antimotines de la policía y de la GNB.
La fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, informó que los hechos violentos dejaron como resultado tres personas fallecidas, 66 heridas y 69 aprehendidas a nivel nacional.
Así lo dio a conocer en el programa de radio “En Sintonía con el Ministerio Público”, transmitido por Radio Nacional de Venezuela, durante el cual señaló que las personas fallecidas fueron identificadas como Juan Crisóstomo Montoya, Bassil Dacosta Silva, además de Robert Redman Orozco.
Asimismo, detalló que del total de heridos, 9 fueron en Caracas (entre estos tres personas de seguridad de la institución), 41 en Aragua, 11 en Mérida, 4 en Lara y uno en Táchira. De ese total, 17 son funcionarios policiales y militares.
Igualmente, en el país se causaron daños a 54 vehículos, seis de ellos pertenecientes a instituciones del Estado.
Ortega Díaz condenó los hechos de violencia, los cuales calificó como terroristas y fascistas; “parecieran estar direccionados”, dijo.
Narró en detalle el ataque del cual fue objeto la sede principal del Ministerio Público el miércoles 12 de febrero, y la zozobra que vivieron los trabajadores de la institución, mientras arremetían contra el edificio.
Indicó que los expertos de la Unidad Criminalística contra la Vulneración de Derechos Fundamentales colectaron tres bombas molotov en la biblioteca del Ministerio Público, dependencia ubicada en la mezzanina, donde se perdió gran cantidad de material con valor histórico, producto de la arremetida.
Los funcionarios también colectaron dentro del edificio, conchas de bala calibre 3.57 mm y 9 mm, fragmentos de bujías, piedras y botellas.
Se preguntó qué hubiese pasado si los artefactos incendiarios hubiesen logrado su cometido. “Si la biblioteca se incendia, se incendia todo el edificio. En esa sede hay más de 800 personas ¿Cuál era la saña? ¿Cuál era el odio? ¿Qué le hicieron los trabajadores y niños que se encontraban en el edificio a ese grupo que llegó con posterioridad? Por primera vez, querían quemar al Ministerio Público”, precisó.
Ante la situación de violencia consideró que se trata de terrorismo contra el Estado.” Solamente un fascista es capaz de ejercer estas acciones”.
Ortega Díaz añadió que desde un principio los manifestantes no querían conversar, porque hasta se les dispuso un espacio para que se reunieran con el director general de Actuación Procesal, Joel Espinoza, y no aceptaron. Tampoco aceptaron subir a reunirse con la propia Fiscal General de la República, pues pedían que bajara.
Hacia el mediodía se registró el cierra de la avenida Rómulo Galles, en el este de la capital, por parte de estudiantes de la Universidad Humboldt, donde cursaba estudios uno de los fallecidos.
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