Crimen de los sacerdotes indica que "el fascismo viene con todo"

Definitivamente el fascismo viene con todo. No tiene límites y está dispuesto a matar si es necesario.
Ya lo han hecho y es evidente con los asesinatos, con la misma arma, de Juan Montoya y Bassil Da Costa. Uno de cada lado, como para desatar los odios de los dos polos en que vuelven a dividirnos.
Hoy, hace sólo horas, vuelven a usar la muerte como mecanismo de estímulo básico e instintivo de produccion de la aarreeechera y de la necesidad animal de destruir al culpable, es decir al otro.
Dos ancianos, bastante mayores, y de paso sacerdotes y educadores, fueron asesinados a puñaladas en la residencia del colegio Don Bosco, en Valencia, estado Carabobo (centro del país), donde residían.


Un comunicado de la comunidad salesiana, a la que pertenecían, precisó que el padre Jesús Plaza y el hermano Luis Sánchez.fueron atacados por dos atracadores que "los mataron a mansalva en sus habitaciones".
Ante un hecho asi no hay posibilidad de actuar racionalmente: mataron con alevosía a dos hombres vulnerables por su edad, pero además gente buena y útil para la sociedad. Para colmo con un doble estatus de prestigio y reconocimiento público como es el hecho de ser educadores y religiosos.
Y además, sin duda, en una posición que les permitió establecer vínculos afectivos con una buena parte de los integrantes de la burguesía valenciana (y componentes de otras capas sociales, dada la apertura y compromiso salesiano) educada y formada en el colegio.
Adicionalmente el horrible crimen ocurre en un ámbito geográfico, antropologicamente hablando. equidistante de la gran ciudad como Caracas, y las ciudades medianas y pequeñas del eje centro-norte costero.
Es un hecho que pudo haber ocurrido en Maracaibo, Barquisimento, Maracay o Barcelona o cualquier ciudad parecida. Es decir, "pude haber sido yo".
¿Y el culpable? Eso no importa, porque sin duda fue el rrrrrrrrrégimente que lleva miles de muertos bien sea porque todos los malandros son chavistas (o los motorizados o los niches o los mal vestidos) y porque el gobierno (para los opositores "racionales") no ha sido competente en el control del delito.
Estamos frente a una situación similar a la del secuestro y asesinato de los hermanos Faddoul y su conductor, entre febrero y abril del año 2006, que desató protestas callejeras masivas por varios días.
El crimen de los religiosos se puede convertir (esa es la intención al menos) en el elemento de reimpulso de la protesta callejera, ya agotada por varios días de incidentes violentos y de destrucción de propiedad pública y privada.
O como se usó el ataque y las muertes causado por el asesino Gouveia para relegitimar la "rebelión" de la plaza Altamira.
Unos asesinatos atroces que justifican cualquier reacción violenta por causa del dolor intenso, considerado un atenuante por la norma penal y la costumbre social.
Toca al gobierno y a la Revolución advertir y denunciar esto y verificarlo científicamente en forma oportuna.
Y no olvidar nunca que el fascismo viene con todo.

Publicar un comentario