Pescadores de Bruzual fueron torturados y asesinados con tiros en la cabeza (Fotos)

Los cuatro pescadores asesinados el martes pasado en un hato ganadero del estado Apure fueron torturados y golpeados y posteriormente ultimados con tiros en la cabeza, de acuerdo con una persona que pudo examinar los cuerpos.

De acuerdo con la revisión todos los cadáveres presentaban heridas tipo rasguños en la espalda y tenían marcas de ataduras en las piernas. Por eso presumen que fueron arrastrados con caballos.

También tenían marcas de golpes en el pecho y todos recibieron disparos en la cabeza que les habrían causado la muerte.

Todos recibieron disparos en la cabeza.
Las víctimas, identificadas como Jean Carlos Gonzalez, Carlos Betancourt, Víctor Ochoa y Luis Burgos, se dedicaban en forma regular a la pesca, y el lunes en la noche habrían acudido al área del hato La Pregunta (antiguo hato El Navero) colindante con el río Apure.

El grupo se desplazaba en una embarcación y, según un mensaje de texto enviado por uno de ellos a dos familiares, habrían sido apresados en horas de la madrugada. "Estamos presos" decía el mensaje sin precisar quien los retenía ni distinguía si se trataba de una autoridad policial o militar.

Asimismo hay informes de que uno de los pescadores recibió varios mensajes de texto de un vigilante del hato, llamado Mario, quien los invitaba a ir al lugar.

Durante el martes los familiares visitaron los cuerpos policiales y no los localizaron. Por eso el día miércoles se apersonaron en la entrada del hato La Pregunta y exigieron con firmeza información sobre la suerte de sus allegados.

En el interín llegó el encargado del predio ganadero (conocido como"el doctor") a quien un grupo de mujeres rodeó e intentando retroceder cayó al suelo. Allí, presionado, confesó que los cuatro pescadores estaban muertos y que los buscaran en la costa del río Apure, en un lugar donde actualmente, por la temporada seca, la ribera tiene forma de barranco.

Jean Carlos González
Según el relato unos 200 hombres iniciaron la búsqueda dentro del hato, pero no tomaron en cuenta las indicaciones ofrecidas por "el doctor". Pasaron varias horas de recorridos infructuosos hasta que alguien insistió en ir al lugar indicado, y efectivamente allí estaban juntos los cuatro cuerpos.

Junto a los cadáveres parcialmente sumergidos habían arrojado vísceras de ganado, específicamente bofe, posiblemente con el propósito de atraer a peces carnívoros como los caribes, para que se los comieran.

Tras la localización de los cuerpos, el grupo aprehendió a varios de los trabajadores de nacionalidad colombiana, quienes cumplen labores de vigilancia armada, y junto con "el doctor" los entregaron a efectivos de la Guardia Nacional.

Posteriormente "el doctor" fue escoltado por efectivos militares y quedó en libertad. Eso causó la molestia de los pobladores quienes iniciaron una confrontación con los agentes de seguridad que terminó en el incendio de un vehículo militar y la detención de dos mujeres.

Posteriormente, según informes de familiares de las víctimas, los efectivos militares han visitado en forma amenazadora las viviendas de los fallecidos y al menos ingresaron a una de las mismas, donde derribaron la puerta de la habitación de la madre de uno de ellos.

Los cuerpos de los asesinados fueron velados brevemente desde la medianoche del jueves hasta las 5 de la mañana del viernes cuando debieron ser sepultados por el avanzado estado de descomposición en que se encontraban. El funeral se realizó al aire libre en la ribera del río en pleno centro de la población llanera.

Nota editorial: La Tabla no estila publicar imágenes de cadáveres, sin embargo ante las características de los hechos se considera el valor informativo y de registro histórico.








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