Administrador del hato "La Pregunta" habría participado en masacre de 4 pescadores en Apure

El administrador del hato La Pregunta habría participado activamente en el crimen de los cuatro pescadores de Bruzual ya que las huellas de las ruedas de su moto quedaron marcadas en el terraplen, frente al río Apure, donde los asesinaron con "tiros de gracia", según los datos aportados esta tarde a La Tabla por una persona que intervino en la búsqueda de las víctimas.

El testigo, que pidió no revelar su nombre para resguardar su integridad, precisó que el hombre es colombiano, es conocido con el nombre de César Gutiérrez y fue liberado por efectivos de la GNB a las 7 de la noche del martes tras su aprehensión por parte de familiares u miembros de la comunidad de Bruzual, capital del apureño municipio Muñoz.

Detalló que los cuatro pescadores se movilizaban en una canoa o embarcación de motor, la cual fue localizada la mañana del martes sin sus tripulantes. Por esta razón quien la localizó, aguas abajo del puente en dirección del histórico caserío El 70, se comunicó con el padre de una de las víctimas.

Cuando acudió al sitio realizó un recorrido por los alrededores y localizó rastros de sangre, una franela también con sangre y un teléfono celular.

Les llamó la atención que un chinchorro o red de pesca que llevaban en la embarcación no se encontraba en la misma.

El hombre llamó a otros familiares y uno de estos solicitó el apoyo de la policía regional acantonada en Bruzual, que envió a 8 funcionarios. En el lugar confirmaron los hallazgos que indicaban la ocurrencia de un hecho de sangre.
Las víctimas fueron localizadas en el río Apure, aguas abajo del puente. Foto J.J. Peralta

La policía se comunicó con el administrador y le exigió que se acercara la ribera del río. Allí le pidieron que informara si sabía algo sobre los pescadores desaparecidos y lo negó reiteradamente.

En el sector se habían ido aglomerando familiares y pobladores quienes encararon a Gutierrez y finalmente este reveló que los cuatro hombres estaban muertos y que los buscaran en el río. La policía lo resguardó en una edificación cercana y pidió apoyo de la Guardia Nacional para controlar la situación.

Ese día no fue localizado ninguno de los cuerpos, pero si se concluyó que a las 2 de la madrugada del martes 3 uno de los pescadores le había enviado un mensaje de texto al "fundacionero" de la fundación Los Cocos, perteneciente al hato La Pregunta (denominado antes como El Navero). En el SMS le dijo "Parcero estamos listos, ¿que le llevamos?".

El testigo supone que el texto se refería a un intercambio de pescado con el trabajador, luego de culminar las labores de pesca iniciadas a las 6 de la tarde del lunes.

38 minutos después el hermano de otro de los pescadores recibió un mensaje que decía "Chamo, dile a mi papá que estamos presos". Y a las 2:40 am, el pescador Jean Carlos González le escribió a su nujer "Mami, estamos presos".

El testigos consultado dice que el término "preso" no necesariamente se refiere a una aprehensión realizada por efectivos policiales o militares, sino que hasta podría haberse usado para dar cuenta de una privación ilegítima de libertad por parte de civiles armados.

En todo caso el testigo destaca que la aprehensión ocurrió en el lugar de la fundación Los Cocos y a esa hora (2:00 am) como fue confirmado por los siguientes mensajes. Además podría presumirse que fueron colocados en algún local cerrado, donde podían usar su equipos de telefonía sin que los captores se los impidieran directamente.

La persona que conversó con La Tabla apunta a que la captura y la detención ocurrió en tiempos diferenciados con respecto al crimen. Es decir, el confinamiento fue requerido mientras se consultaba a alguien que tomó la decisíón de ajusticiarlos.

El sitio del crimen fue un terraplén o zona alta de la costa. Los elementos recabados indican que los pescadores fueron traslados a ese lugar y puestos de rodilla de modo que el pistolero pudiera dispararles en la cabeza, detrás de una de las orejas, para acabar con su vida por medio del conocido "tiro de gracia".

En el terraplén se observaron huellas de pisadas de personas y de caballos, asi como las marcas de las ruedas de una motocicleta montañera modelo TX, como la usada por el administrador Cesar Gutiérrez.


Desde el terraplen fueron lanzados al agua los cuatro asesinados quizá con el fin de que el río los arrastrara. Sin embargo sólo se desplazaron unos cien metros. El miércoles 4F, a las 8:30 am fue localizado el primer cuerpo. Los otros tres estaban muy cerca y en pocas horas se completó el macabro hallazgo.

El trabajador de la fundación Los Cocos, que recibió el mensaje de uno de los pescadores en la madrugada, habría abandonado el predio junto con su esposa, a eso de las 5 de la madrugada del mismo martes, según la versión del administrador.

El hato conocido hoy como La Pregunta está ubicado al este de Bruzual, tiene una extensión de 5 mil hectáreas y unas 2 mil cabezas de ganado distribuidas y tres fundaciones además del hato. Sus actuales propietarios son colombianos, según las investigaciones desarrolladas en Bruzual, y se dedican al engorde y al desarrollo de vientres.

Cabe destacar que los encargados del lugar utilizan al menos siete hombres de nacionalidad colombiana para el resguardo del lugar, quienes usan armas de guerra de alta potencia sin que se pueda certificar la legalidad de su tenencia, porte y uso. Se trata de una figura conocida como "campovolante" y que tradicionalmente está dedicada a la protección del latifundio.

Este sábado el diputado de la Asamblea Nacional, Braulio Alvárez, recorrió el lugar donde se perpetró la masacre y se reunió con pobladores de Bruzual y familiares de las víctimas para definir como impulsar la investigación y sancionar a los responsables.
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