Medios públicos denunciaron en enero importación de semilla de papa en mal estado

Desde principio de este año los productores de papa venezolanos habían alertado sobre la adquisición de semillas del tubérculo en mal estado que habían sido importadas desde Canadá. según lo reseña un reportaje publicado por el estatal diario El Correo del Orinoco el 18 de enero.

De acuerdo con el trabajo, firmado por el periodista de investigación Hector Escalante,  la variedad Kennebec de la semilla de papa que adquirió el Estado venezolano a una empresa canadiense presuntamente “vino en mal estado, se descompuso y eso generó una pérdida a los productores agrícolas de la zona centro occidente del país”.


El reportaje tiene su punto de partida en la la pérdida de 7 mil 500 toneladas de semilla de papa ocurrida a finales de 2014 y que afectó a productores de Lara y Carabobo. Se trataría de la misma semilla cuya perdida denunciaron ayer productores que realizaron una inspección en silos ubicados en el Pico El Aguila, en el occidental estado Mérida.

Alli habría sido localizado un lote importante de semilla en estado de descomposición, bajo la custodia del Servicio Nacional de Semillas, ente dependiente del INSAI, adscrito al despacho de Agricultura y Tierras.

En aquella oportunidad el director Nacional de Salud Vegetal Integral del Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (Insai), Raúl Fernández, declaró a los medios que las semillas “sí cumplían con las condiciones fitosanitarias establecidas en protocolos para la importación de tubérculos”, y de alguna manera responsabilizó a los productores de la pérdida, atribuyendola a un mal manejo.

Mediante un comunicado de prensa del Insai se señaló que tras la llegada del producto a los puertos nacionales, se realizaron las inspecciones rutinarias en Canadá y en Venezuela, constatando que este cumpliera con las condiciones exigidas.



“El flagelo que se originó en Carabobo, específicamente en el sector de Chirgua, fue por mal almacenamiento y un manejo inadecuado, lo que provocó que algunas papas se pudrieran, sin embargo, se realizaron inspecciones en conjunto Insai y Agropatria, donde se tomaron muestras y se comprobó que no había presencia de patógenos que arrojaran que la semilla viniera mal de Canadá”, afirmó el funcionario en el comunicado.

Asimismo, Fernández aclaró que el Estado “responsablemente brindó atención a los agrovenezolanos y agrovenezolanas financiados por la banca social, productores de semilla de papa, a fin de garantizar la producción nacional”.

Vale destacar que El Correo del Orinoco intentó contactar con el Insai y el Ministerio del Poder Popular para Agricultura y Tierras para ampliar esta información, pero no hubo respuesta por parte de ambas instituciones.

En descargo Enmanuel Escalona, directivo del gremio de productores de papa, esgrimió que estos conocen muy bien su trabajo, porque llevan años haciéndolo, razón por la que rechaza que se les atribuya la descomposición de las semillas. “¿Si fuese culpa nuestra, por qué no se dañó la variedad Atlantis, o la variedad Granola?”, cuestionó.

Agregó que en más de una ocasión, a través del ministro y el viceministro de Agricultura y Tierras, le pidieron al Insai que hiciera todo lo posible para que los productores agrícolas fuesen a Canadá a certificar la calidad de la semilla. “Lamentablemente no fuimos atendidos y trajeron unas semillas en condiciones inadecuadas para cultivarlas en Venezuela”, sentenció.

En ese momento, enero, los productores de papa introdujeron una solicitud ante la Comisión de Agricultura de la Asamblea Nacional, presidida por el diputado Alfredo Ureña, para que se inicie una investigación y se determinen responsabilidades. De esa investigación aún no hay resultados públicos.

La pérdida de la semilla ha repercutido negativamente en la producción de papa, por lo que su precio se ha incrementado en casí el 1.000 %, y se ha ubicado en poco más de 300 bolívares por kilo.

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