Financista de Pérez Venta es maestra en dos colegios de monjas de Caracas

Un vuelo radical habrían dado las investigaciones sobre el asesinato de la comerciante Liana Hergueta, cuyo cadaver descuartizado fue localizado en la urbanización Las Palmas, en Caracas, luego de que los investigadores identificaran a dos mujeres con tareas esenciales en su ejecución.

Se trata de Betty Grossi, citada en el video con las declaraciones de Pérez Venta, divulgado en el programa “En Contacto con Maduro”, el martes pasado, como la persona que recibía contribuciones en dólares de EEUU y España, y luego de hacer las conversiones a bolívares distribuía los recursos durante varios meses del año pasado para asegurar el financiamiento de la guarimba en 2014.


Grossi, según los últimos datos aportados por el diputado Diosdado Cabello, en su programa Con el mazo dando, es además la propietaria del apartamento del edificio Isnotú, en el casco central de Caracas, donde se realizó el crimen y el desmembramiento del cuerpo.

Betty Grossi

Mientras que la otra mujer es Carla Andrea Volk Grossi, inicialmente mencionada en forma errónea como Andrea Gless en el mismo programa anoche, y quien habría sido la persona que facilitó el contacto con Hergueta, por estar residenciada en San Antonio de Los Altos.

Betty Grossi, de acuerdo con las investigaciones documentales, es una mujer de 49 años, quien se desempeña como docente de diversas materias en dos colegios religiosos de Caracas: el Colegio Santa Teresa, ubicado en San Bernardino y el Colegio Nuestra Señora de Pompei, en La Florida, según lo refleja su registro del seguro social y datos reflejados en redes sociales y profesionales,

Es activista de la OLV tal como se puede confirmar por su participación en grupos y redes sociales de esa agrupación y su intercambio con los actores ya identificados. Incluso en la cuenta twitter de Perez Venta hay un mensaje público pero dirigido a ella que dice: “Comunícate conmigo urgente @bettygrossi”. La fecha es el 1 de enero de 2015.

La mujer es graduada en Ciencias Administrativas de la Universidad Metropolitana, el más reconocido y costoso centro laico de educación universitaria de Caracas, aunque su desempeño laboral se ha centrado en el área educativa a nivel de bachillerato.

Mientras que Carla Andrea Volk Grossi, de 35 años, es una ingeniero industrial que desde el 2005 es trabajadora del Ministerio de Petróleo y Minería, según su ficha de la seguridad social y de su perfil en la red social-profesional Linkedin.

Si bien ambas mujeres tienen el apellido Grossi en común no está claro si se trata de personas con algún grado de parentesco. Mientras la maestra es oriunda de Caracas, la ingeniera lo es de Maracaibo, estado Zulia.



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