Autor de ley gringa para migrantes venezolanos hizo lobby a banqueros fugitivos de Ecuador

El legislador republicano que promueve una ley de ayuda migratoria para los venezolanos que residen en EEUU, es un cabildero que ha tenido entre sus clientes a dos banqueros ecuatorianos fugitivos y a un promotor inmobiliario venezolano vinculado a un escándalo por un conflicto de intereses, relacionado con el alcalde de Doral, Miami.

Carlos Curbelo, quien representa al 26º distrito del estado de Florida en la Cámara de Representantes, es un político republicano cuya principal actividad económica es la de actuar como lobbysta o gestor por cuenta de terceros de decisiones en instancias del poder público.


Es fundador de Capitol Gains, una firma de relaciones públicas y con el Gobierno, creada en el año 2002, y que colocó en el año 2009 como propiedad de su esposa, Cecilia Lowell, para evadir restricciones legales por su actividad como político.

Si bien ha intentado mantener bajo resguardo su lista de clientes, lo cual ha sido severamente cuestionado por la prensa y por sus adversarios demócratas, varios nombres se han filtrado y han revelado su relación con personajes vinculados claramente con actividades delictivas.

En 2014, en medio de la campaña electoral, se divulgó que los banqueros ecuatorianos, Roberto y William Isaías, habían sido sus clientes por unos tres años, lo cual fue finalmente confirmado por el propio político en una entrevista de televisión.

Los hermanos Isaías fueron los responsables, según la justicia de Ecuador, de la quiebra de uno de los principales bancos del país sudamericano en 1999 tras malversar unos 600 millones de dólares.

La familia de los banqueros, quienes viven en Miami, contrató a Curbelo y a su firma de relaciones públicas para tratar de cambiar la opinión pública en contra del Gobierno ecuatoriano, de acuerdo con lo revelado por el actual legislador, reseñó el diario The Miami Herald. Agregó que él y su firma, Capitol Gains, representaron a la familia durante tres años, “hasta hace unos pocos meses”.

El objetivo de los banqueros fugitivos es evitar ser enviados a Ecuador para responder por sus delitos, puesto que ese país ha pedido su extradición.

Otro cliente de Curbelo, sobre el cual se llamó la atención, es el promotor inmobiliario venezolano Juan Carlos Tovar Barrios, quien se vio envuelto en un escándalo público tras haber adquirido la mayoría de acciones de dos proyectos iniciados por una empresa propiedad de los hijos del alcalde de Doral, Luigi Boria, quien también es venezolano.

Unos cambios de zonificación de las parcelas involucradas, por parte de las autoridades municipales, apuntaron a un posible conflicto de intereses. Tovar, quien terminó procesado penalmente, recurrió a los servicios de Curbelo para manejar la crisis en lo comunicacional y lo presentó como su vocero tras ser arrestado por hacer una denuncia falsa contra el administrador del municipio.

VICTOR HUGO MAJANO/CIUDAD CARACAS
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