Pero tenemos pan en la avenida Baralt / @Orlenys07



La noche de este martes 21 de marzo, un grupo de partidarios de Primero Justicia y Voluntad Popular -con sus reporteros gráficos en primera fila, por supuesto- iniciaron una minúscula protesta en la esquina Cuartel Viejo de la Avenida Baralt, parroquia Altagracia, frente a la conocida Panadería Mansión Bakery, la cual está siendo ocupada por el colectivo La Minka con respaldo del Poder Popular para garantizar la producción y venta de pan a Bs. 200.

La acción de los protestantes que insólitamente solicitaban el regreso del panadero acaparador, hizo sonar las cacerolas de unos cuantos vecinos -desde lo alto en los edificios, claro está- y convocó de manera inmediata a los consejos comunales del sector, militantes revolucionarios y comunidad en general, quienes con mucho entusiasmo, entre samba y consignas, hicieron acto de presencia defendiendo firmemente su conquista y manifestando su respaldo al Presidente Nicolás Maduro.

Es importante aclarar algunos elementos:

• La Panadería Mansión Bakery NO ESTÁ EXPROPIADA hasta el momento. Se encuentra intervenida por un período de noventa días para la regularización de la producción y venta de pan a precio solidario.
• La razón de esta intervención responde a la indignación de la comunidad por el ACAPARAMIENTO de materia prima, generación de colas innecesarias, ESPECULACIÓN y las condiciones de INSALUBRIDAD en la que se encontraba el establecimiento.
• El colectivo La Minka es un grupo de jóvenes con experiencia en el tema panadero, que además es reconocido en su comunidad precisamente por su dedicación a la realización de jornadas de alimentos sin bachaqueo ni especulando. No son delincuentes. Ellos no son como el panadero.
• Son los CLAP los seleccionados para recibir la venta de pan proveniente de esta panadería. Estimada y estimado opositor cuasi guarimbero, no sea hipócrita, no diga que usted no puede comprar allí porque sólo se le vende a los CLAP, cuando usted recibe su CLAP tranquilito.
• La producción actual de La Minka es de 5600 canillas diarias vendidas a 11 CLAP de la parroquia.

Es realmente impresionante cómo la manipulación mediática es tal, que el vecino humillado por este panadero y muchos panaderos a nivel nacional, prefiere defender al que teniendo la materia prima que recibe a precio referencial, la acapara sin importar si se vence, o la revende porque le resulta más rentable vender en Bs. 100 mil un saco que le cuesta Bs. 7mil, en lugar de “perder” vendiendo canillas a 200. Le mienten a la gente diciendo que “no hay pan porque no hay harina”, sometiéndola al mismo calvario una y otra vez.

Señores panaderos, todos tienen la oportunidad de hacer las cosas bien sin caer en ruinas éticas ni delitos por saboteo. Y con esto me refiero a usar la harina NO para producir 100 bandejas semanales de cachitos y pan de queso, sino para producir estrictamente la demanda principal que es pan salado y pan francés. Si una vez advertidos, continúan burlándose del pueblo, no esperen que el pueblo les aplauda, no el patriota -por supuesto-.

La voluntad del colectivo La Minka plantea una postura clara y radical reconociendo el momento histórico que vive el proceso revolucionario. Cada venezolano, militante, organización social, movimiento, colectivo o afín, debe trascender la retórica whatsappera y los cómodos juicios de valor, para tomar el territorio como pueblo organizado, sumarse en lo tangible para construir y plantarse firme ante una derecha apátrida, indolente y fascista.

Ahora la tarea es DEMOSTRAR que el Poder Popular EXISTE, que tiene las agallas y sobretodo la plena capacidad de asumir efectivamente los espacios productivos para ponerlos verdaderamente AL SERVICIO DEL PUEBLO.

El reto es demostrar que se puede hacer distinto al privado especulador que tiene a la gente pasando roncha con las colas y los precios por su inescrupulosa avaricia, así mismo, demostrar que se puede hacer mejor que el *burocratismo* y las malas experiencias que desde el Estado han fallado e indiscutiblemente *VENCER el matraqueo* de algunos funcionarios de “seguridad” que se valen de su uniforme para llenar sus bolsillos mientras escoltan gandolas y camiones que transportan mercancía (harina en muchos casos, precisamente), indignando tanto al pueblo como a la Patria. El reto es consolidar una gestión desde abajo y en conjunto, con los propios trabajadores de la panadería y los vecinos.

*El panadero negocia la harina porque no hay supervisión constante*. Es muy cómodo señalar a la institución como la única responsable de hacer cumplir la ley. El pueblo debe comprender amigos míos, que la contraloría social se basa en LA DENUNCIA y el seguimiento, que debe haber acompañamiento del pueblo, una labor popular que desaparezca la corrupción, el bachaqueo y la especulación. LA SUNDEE POR SÍ SOLA NO BASTA.

Esto marca un precedente que con certeza, estimulará la valentía de muchos para asumir su papel protagónico en la historia y en defensa de la Patria. Porque sí, *TENEMOS PAN Y TAMBIÉN TENEMOS PATRIA*.
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