Preso en Venezuela el verdadero Jhon Quiroz tres años despues de millonario fraude con venta de vehículos


Jhon Alexander Quiroz Suescum, el verdadero Jhon Quiroz autor de la estafa a unas 6 mil personas a quienes ofreció en venta autos de fabricación china, finalmente está preso en Venezuela. Lo ha informado el Ministerio Público en una nota de prensa distribuida el sábado.

El jueves 9 llegó de Colombia, desde donde fue extraditado. Habia sido capturado en Bogotá en octubre de 2015, según informó la Interpol, donde debió esperar el prolongado proceso judicial que finalmente lo ha colocado en el internado judicial El Rodeo I, ubicado a unos 30 kilómetros al este de la capital venezolana.
El auténtico Jhon Quiroz, del concesionario de automóviles


Los fiscales 73°, 54ª y 22ª nacionales, Arturo Romero, Ana Henríquez y Otilia Gallego, respectivamente, imputaron a Quiroz Suescum por los delitos de estafa en concurso real, legitimación de capitales, asociación para delinquir y uso de documento falso, ante el Tribunal 51° de Control del Área Metropolitana de Caracas.

Tales tipos penales están previstos y sancionados en el Código Penal, las leyes orgánicas de Identificación, y contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.

El hombre de unos 50 años de edad es el responsable, junto con su hija Angelis Quiroz, de haber defraudado, a través de Concesionario La Venezolana, la empresa ubicada en el kilómetro 9 de la carretera Panamericana, a cerca de seis mil personas con un plan de venta de automóviles de marcas chinas. Exigía el pago de una inicial del 30 por ciento y a cambio ofrecía precios muy por debajo del mercado automotriz nacional.

Para la ejecución del fraude, Quiroz, quien es nacional de Colombia, se hizo de una identidad falsa, aunque procuró preservar, como una marca la denominación de “Jhon Quiroz”.

Para eso, por medio de una gestión que muestra la vulnerablidad del sistema de identidad, se hizo de una cédula de identidad a nombre de Jhon Wilmer Quiroz Fonnegro, con numeración mayor a 21 millones, que correspondería a la de un adolescente. Alegó que nunca tuvo partida de nacimiento y por tanto carecía de cédula de identidad hasta el año 2003, cuando un tribunal de Apure ordenó crearle el registro natal e insertarlo en los libros del caserío donde decía haber nacido.

El procedimiento, denominado inserción de partida de nacimiento, lo adelantó la abogada Irlanda Quintero en junio de 2003, ante el tribunal de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Agrario, Tránsito y Trabajo del estado Apure.

El juzgado, a cargo de la juez Francia Carrillo, usó los testimonios de Carmen Morelia Cravo Ortiz y de Verónica Castro, dos mujeres sin cédula de identidad, para determinar que Jhon Wilmer había nacido en el vecindario San Juan del municipio Paez de la entidad llanera. el 9 de febrero de 1969.

Es decir, el exitoso vendedor de automóviles, estuvo los primeros 34 años de su vida sin un papelito que certificara quien era y que había nacido de la unión de Eliecer Quiroz y Virgelina Fonnegra, y que estos involuntariamente nunca llegaron presentarlo ante el registro civil. Ni siquiera le procuraron el sacramento bautismal, que en otros tiempos avalaba los nacimientos dando fe de la conversión cristiana y ciudadana,

Ya con su orden judicial sacar la cédula con el número 21.320.874 y comenzar a hacer negocios le debe haber resultado más sencillo a Jhon, quien hasta esta semana logró mantenerse fuera del alcance de la justicia venezolana.

Lo cierto es que Jhon Wilmer no sólo existía en la cabeza y en los documentos autorizados por el juzgado de Apure, sino que realmente hay un hombre colombiano con esos nombres y apellidos y quien tuvo la mala suerte de ser localizado en Panamá en diciembre de 2014, apresado y extraditado a Venezuela en marzo de 2015.

El presidente de La Venezolana había intentado huir en junio de ese año a Panamá, por lo que la busqueda se había concentrado en ese país.

El autentico Quiroz Fonnegro no tuvo que hacer mucho para demostrar que no era el estafador de piel morena y calvicie absoluta que se había presentado en televisión en mayo para negar que su negocio era el fraude. Este es un hombre de tez blanca, natural de Antioquia, donde aún figura como elector según los datos de la Registraduría Nacional.



Este dato coincide con la información que LaTabla localizó en 2014 acerca de la mujer que Quiroz (el estafador) presentó como su madre en el tribunal apureño. Resulta que Virgelina Fonnegro está extraviada, desde 1986. Sus familiares reportan no saber de ella tras abandonar su residencia habitual en Guadalupe, departamento de Antioquia, en Colombia, según una publicación colgada en el sitio web http://davidnostas.pe/.

Cabe mencionar que hay un ciudadano venezolano llamado Jhon Alexander Quiroz Suescum, con la cédula 10.185.898, quien a partir de 2011 aparece como no inscrito en el registro electoral. Esto puede ocurrir cuando una persona recibe como pena accesoria la inhabilitación política en un proceso criminal. Por lo cual es probable que el auténtico Quiroz esté ya condenado por un delito anterior.

De hecho hay datos que indican que dirigió otra organización, denominada Crediluz, que entre 1999 y el año 2000 ofreció vehículos a crédito pero no entregó ninguno, reveló uno de los afectados. En esa oportunidad actuó con el apoyo del abogado Ricardo Koesling, según una reseña de prensa.

Juan Guerrero, quien tenía 24 años para la época, relató que logró encarar varias veces al hombre que usaba el mismo nombre, Jhon Quiroz, aunque los documentos contractuales indicaban que era de nacionalidad colombiana.

Por eso no tiene dudas de que se trata de la misma persona que se apropió con el fraude de una suma de alrededor de 3 millones de bolívares (de la época), equivalente a todo un año de su sueldo en una empresa de telecomunicaciones.

Guerrero recuerda que se enteró de la oferta de Crediluz en una exposición denominada Autoshow, que se realizó en octubre de 1999. en el Poliedro de Caracas. No fue sino hasta febrero del año 2000 cuando se sumó a la propuesta para optar por un vehículo.

El mecanismo consistía en una afiliación con un mecanismo piramidal para acceder a un sorteo semanal para definir quien recibiría los vehículos. Si alguien quería adelantarse y participar en los sorteos debía cancelar por adelantado cuotas complementarias.

Eso hizo Guerrero y logró pagar más de la mitad del costo del vehículo con retiros de su fondo de prestaciones y el de su esposa. No fue sino hasta junio cuando se percataron que estaban frente a una situación irregular.

Sin embargo Quiroz tenía una asombrosa capacidad para convencer a sus víctimas de que la situación era coyuntural y que los vehículos les serían entregados. “Tenía una pequeña esfera de cristal donde ponía su mano cuando hablaba con nosotros”, recuerda.

Finalmente un día de noviembre del 2000 el grupo afectado se percató que en la oficina, ubicada en el Centro Profesional Urdaneta, en la avenida Urdaneta de Caracas, ya no había nadie. En la administración del inmueble les confirmaron que “esa gente” había entregado la oficina.






En esa oportunidad el grupo protestó cerrando el tránsito y el diario El Universal reseñó el incidente. Y sorprendentemente quien acudió al sitio como vocero de Crediluz fue el abogado Ricardo Koesling, hoy fugitivo de la justicia por el plan para asesinar al presidente venezolano en 2013.
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