El socialismo es una "sopa de piedra"


Yuleybis, es politologa

 Ayer hablé con un grupo de campesinos del Sur del Lago. La zona se divide entre Zulia, Mérida y Trujillo, pero para los latifundistas eso no es relevante.

Me contaron historias terribles de explotación. Yuleybis es politologa egresada de la ULA. Su padre fue jornalero agrícola, casi un esclavo que sólo cobraba si trabajaba ese día. Como todos los campesinos venezolanos se creyó el cuento adeco al servicio de la burguesía, de que la educación era la vía para salir de la pobreza y trabajó mucho más para que sus hijos fueran a la universidad. 

Tras 30 años de jornadas diarias de 10 horas comenzó a enfermar y el patrono, a quien le sirvió con fidelidad, lo despidió. Ya no le servía. Pero no era suficiente botarlo. Para evitar el pago de las prestaciones sociales y la indemnización por el despido lo denunció por abigeato o robo de ganado. 

Por esa razón Yuleybis regreso al caserío donde vívian en el municipio Sucre de Zulia. Al menos logro evitar que el viejo, ya diabético, terminara preso. La enfermedad se lo fue comiendo ante la falta de tratamiento: por causa del pie diabetico se quedó sin una pierna.

Años después el caso de las prestaciones llegó al TSJ y ganaron la demanda. Pero les dijeron en el Ministerio del Trabajo que eso era imposible cobrarlo, que el dueño ya no estaba, que la hacienda había sido vendida. El viejo se murió hace dos meses esperando el pago.

Ahora Yuleydis, la licenciada en ciencias políticas, hace y vende empanadas a los camioneros que van a buscar las cosechas de plátanos de las haciendas de los terratenientes donde su padre dejó la vida. Su hermano también es jornalero desde la madrugada hasta la tardecita. Su hermana menor, de 15 años, aún estudia bachillerato. Mientras las otras dos hermanas son cachifas en casas de familia en Caracas. Una de ellas es licenciada en educación integral. Ellas no superaron la pobreza con el estudio simplemente porque eso es mentira.

Pero Yuleybis no está triste ni se siente vencida. Ahora sabe que el único camino (es verdad, Ratonski, Hay un camino) para superar la pobreza es la derrota absoluta del latifundio y la construcción de una organización del trabajo distinta al capitalismo. Con otras 100 familias ahora lucha por rescatar, en el marco de la Revolución Agraria del gobierno del comandante Chávez, un latifundio de casi 200 hectáreas. La propuesta es impulsar un nuevo modelo productivo. Ese modelo para ellos tiene nombre y se llama socialismo. Se caracteriza por darle valor al trabajo y al uso colectivo de la tierra y de los recursos.

Ella, ellos, todos, lo explican así de fácil: el socialismo se construye como se prepara una sopa de piedra, es decir una sopa hecha con la contribución de todos y que será para alimentar a todos.

Ellos dicen que hay 4 mil 500 familias sin tierras en el Sur del Lago
Escucha la receta de la sopa de piedra 










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