CVAL impidió el acceso de los campesinos a inspección del Hato Piñero

Funcionarios de la Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL) impidieron este miércoles el acceso de los equipos del movimiento campesino que participan en la inspección del Hato Piñero, ubicado en el sur del estado Cojedes, denunció Domingo Aponte, vocero de un grupo de familias que aspiran manejar el predio ante los resultados negativos de las empresas estatales.
Hato Piñero, el antiguo latifundio de la familia Branger
El grupo, con un equipo técnico de 14 personas, permaneció desde muy temprano a las puertas del complejo, que fue expropiado en 2005, a la espera de ingresar y participar en una inspección para determinar la situación general de la unidad productiva,
Sin embargo al final de la tarde sólo se permitió el acceso de los técnicos del INTI, y de otros organismos como Mintur. Esto ocurrió luego de una conversación sostenido por el grupo de trabajadores del Inti y los directivos del Centro Técnico Productivo Gral José Laurencio Silva, encabezados por su presidente Carlos Miguel Linares Rojas, quien ingreso al hato luego del mediodía. Esta empresa está adscrita a la CVAL y maneja las unidades de produción agropecuarias ubicadas en el estado Cojedes.
Personal de seguridad se apostó en la entrada
La inspección, según informó Aponte, tiene como propósito determinar la productividad del complejo, situación del rebaño ganadero así como las condiciones en que se encuentran las instalaciones. También se pretende definir la situación ambiental del conjunto, el cual es considerado una importante reserva de fauna silvestre del país.
Precisó que entre el colectivo existe un fundamentado temor de que agentes de vigilancia del predio, conocidos como "campo volantes", actúen contra los campesinos que ingresen, tal como lo han advertido a través de rumores y comentarios divulgados por trabajadores y allegados del lugar.
Durante el día de hoy quienes esperaban afuera se percataron de que los trabajadores agrícolas de Piñero fueron retirados del área y en su lugar se apostaron miembros del equipo de vigilancia en actitud amenazante.

Carlos Linares, presidente de la empresa adscrita a CVAL y encargada del Hato Piñero

El predio fue ocupado desde principios de la década de los años 50 por la familia Branger (una de las más acaudaladas de la nación sudamericana) que desalojó con métodos violentos a unas 800 familias campesinas que habitaban y producían ganado en la región. Se estima que unas 100 mil cabezas de ganado y otros animales menores fueron exterminados durante el proceso de desplazamiento de los grupos humanos asentados, según los testimonios publicados en portales web como el prochavista Aporrea.
En 2005 el presidente Hugo Chávez impulsó la recuperación del predio en el marco de la política de revolución agraria y combate al latifundio. Sin embargo, una vez concretado el rescate, el mismo entregado al gubernamental Centro Genético Florentino y en 2011 a la también estatal Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL). En ambas gestiones los resultados no han sido los esperados según lo señalan los informes publicados en la memoria y cuenta del Ministerio de Agricultura y Tierras de Venezuela.
La inspección, que podría tomar varios días y contempla la revisión de registros documentales además de la visita y examen de las instalaciones, la dirige el Instituto Nacional de Tierras (INTI), organismo ejecutor de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, aprobada en 2001 y la misma requiere para su validez y legitimidad la participación de las partes involucradas.

Los campesinos esperaron todo el día para participar en la inspección

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