El pleonasmo de la muerte

Como he sido comunista desde chiquito no puedo sino relacionar Lechería con la historia del crimen de Alberto Lovera, un dirigente del Partido Comunista de Venezuela en 1965.
Tras su secuestro en Caracas por agentes de la policia de seguridad de Estado, torturado y asesinado, su cadáver (o alguna parte del mismo, para ser más exacto) apareció en una playa de Lechería, el oriental estado Anzoátegui.

Yo habré tenido conciencia de la macabra historia unos 15 años después e inevitablemente convirtió a Lechería en el referente geográfico de las desapariciones forzadas en Venezuela. Y, por tanto, en sinónimo de muerte.
Ayer fue inevitable fijar la mirada en el intento de convertir las playas de Lechería en cementerios.
Cruces negras y lápidas de cartón rendían culto a la muerte en un espacio como el mar, que aprendimos desde niños a disfrutar y desear como centro de vida, placer y amor.
Acabo de ver una foto, de tantas publicadas por los enfermos que creen que con ese juego lúgubre van a tumbar al gobierno, donde unas mujeres jóvenes y hermosas avanzan sobre la playa con sus bebés en un brazo y una cruz negra en el otro.
La cruz que llevan no es la del Cristo que redime y salva, sino la del odio que destruye y mata. Son negras como las camisas y demás símbolos del fascismo.
Ese gente, con la mirada cubierta por anteojos oscuros, llevan la muerte sobre sí, la celebran, la gozan con morbo entre sus manos.
Otra imagen que vi antes es la de otra mujer, rubia, blanca y risueña, que posa con orgullo frente a la fila de cruces clavadas en la arena.

Esa gente no está bien. Esa gente está dispuesta a morir por no se que cosa y a matar por la misma razón.
¿Como se convirtieron en eso? ¿Que buscan y a donde nos quieren llevar?
¿Y que tan lejos nos han llevado cuando se ve a tanta gente celebrando la "originalidad" de lo que llaman protesta?
Si algo han logrado hoy con sus ritos es confirmarnos que Lechería (la construida por el capital inmobiliario, el tráfico de drogas y el lavado de dinero) es un pleonasmo de la muerte y que, sin duda, eso quieren para Venezuela,
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