Opinión / El "autosuicidio" de la burguesía venezolana (En respuesta a Fausto Masó y su artículo "El desmoronamiento") / Víctor Hugo Majano

Fausto Masó tiene razón en su celebrado artículo de este sábado:  "no hay la posibilidad de un régimen militarista que ordene ametrallar a la población", dice.

Peor aún, nunca ha habido esa posibilidad desde el mismo año 89, cuando el neoliberalismo globalizante le impuso a la Fuerza Armada el trabajo sucio de la masacre con el fin de defender los intereses y los activos de la burguesía comercial-importadora.


Te aseguro, Masó, que eso no va a ocurrir porque los eventos de febrero y marzo de 1989 mandaron pal'carajo todo el aprendizaje represivo anticomunista de esas fuerzas armadas y su papel de preservación del "orden" del empresariado.

No cuentes con que la FAN (Bolivariana y Chavista) va a prestarse para ametrallar al pueblo con el fin de defenderle abastos y supermercados a la burguesía.

Si tu fantasía de "salida" es el saqueo de uno o de muchos automercados del sector comercial, que promueve y programa la escasez, no te quejes cuando eso ocurra y no consigas a ningún oficial que ordene disparar ni a un soldado dispuesto a obedecer esa orden.

No pretendas que sea la fuerza armada chavista la que va a venir a parar con la violencia a un pueblo al cual vienen provocando desde las cadenas de producción y distribución de bienes esenciales desde hace ya 30 meses.

Porque la gente sabe de donde viene la agresión, como tu dices "esto se lo llevó quien lo trajo" y lo trajo el afán de lucro de una burguesía que se resiste a perder sus privilegios y su pretendido "derecho" de apoderarse de la riqueza petrolera. 

Una clase dominante que no tolera que parte de esos ingresos comenzaran a ser recibidos por los excluidos a través de alimentos subsidiados, salud y educación públicas, pensiones, computadoras y libros, por sólo nombrar algunas vainas de las que inventó Chávez para que la gente viviera mejor. Y que, por tanto, no consiguió mejor manera de arrebatarnos eso sino a través de la especulación y la restricción programada de la oferta, calculada con una saña científica.

Un empresariado, aliado con actores políticos, que está dispuesto al suicidio ("autosuicidio" diría CAP) antes que a permitirle mejores oportunidades a la sociedad toda, incluidos a ellos mismos.

Lo más patético de tu nota es que le quitas toda esperanza a quienes creen en el carácter plebiscitario del 6D: el país avanza hacia la deriva y seguiremos en esa ruta después de diciembre. O sea, lo que haga electoralmente el antichavismo, no tiene ningún sentido porque eso que tu llamas "deriva" no es sino una manera evasiva de reconocer la solidez y legitimidad del gobierno bolivariano de Nicolás Maduro.

Más adelante debo reconocer tu genialidad expresada en la frase: "Asistimos al desmoronamiento de una época." Y efectivamente es así, estamos, para decirlo con Meszaros, ante la ruptura del tiempo histórico. Se acaba la época de la burguesía parasitaria, de los que se enriquecen con sobreprecios en importaciones o con manipulaciones comerciales. Ese es, según tú, "el país (que) se cae a pedazos", muy bien, entonces que termine de caer.

Y termino con lo que tu iniciaste tu artículo, y otra vez confieso que estoy de acuerdo contigo: los hijos de Chávez estamos convencidos que el paraíso no existe en la tierra, porque siempre hemos sabido que nos corresponde construirlo y a eso le llamamos utopía. Y también es cierto que los chavistas ya no creemos en Chávez, porque Chávez nos enseñó a creer en nosotros mismos
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